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Mariposa Guia de Ocio familiar

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Los cuentos infantiles tradicionales ¿son  sexistas?

Las cualidades de las que los dotamos dicen mucho acerca de nuestros modelos sociales.   ¿Quién no recuerda los cuentos de su infancia? Ese mundo fantástico donde la magia, la aventura, el peligro, el heroísmo y el amor romántico se funden en una sola historia. Algunos de ellos son: La Cenicienta, La Bella Durmiente, Blancanieves, Pulgarcito, Caperucita Roja. ¿Los hemos vuelto a escuchar o contar? Seguramente más de una vez.

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Una princesita empocionalmente inteligente.

Por Carina Sampó

Artesana de la vida  http://www.artesanadelavida.com/

 

 

       - Mami, mami quiero recortar, quiero recortar mami.

       - Mami, mami donde esta mi tijera?

       - Mami, mami, dame la tijera – por favor

       - Aquí esta Livi. Recortá, luego recoge los papelitos, por favor. Vale?

       - Si mami… gracias mami.


Y silenciosamente la princesita se quedo sentada en el suelo de la cocina; recortando un dibujo que había dibujado 2 meses antes y seguía colocado en la nevera.

Cuando salí del cuarto de baño encontré sobre la mesilla de noche la figura recortada de la mamá del dibujo – yo!

Mi hija me había recortado para hacerme un regalo que, dulcemente y delicadamente me dejó, sin decir nada, sobre mi mesa de noche. En la otra mesa de noche, la esbelta figura de su papá recortada aparecía simpática como sonriéndole!

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      Sin consecuencias no hay límites

Por Ana C. Franco Vidal

Psicopedagoga

  

No es posible educar sin aplicar consecuencias. Toda conducta, en realidad, tiene consecuencias, éstas pueden ser buenas o malas consecuencias.
 
Un límite es una norma expresada en palabras: “Puedes hacer esto, pero no esto otro”.

Cuando le decimos a un niño que algo no puede hacerlo, debemos explicarle el motivo, siempre teniendo en cuenta la edad y la capacidad de entendernos que el  niño tenga.

Poner límites da seguridad a los pequeños, les delimita el terreno y de alguna manera los guía para saber qué esperamos de ellos.

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        JUGAR

Lorena Fernandez

Lloc de Jocs

Tienda de Juegos.

Jugar, una palabra que generalmente asociamos a diversión, esparcimiento y ocio y en pocas ocasiones, realmente pensamos en lo importante que es jugar.

Jugar desarrolla, educa y forma tanto o más que leer.

Une, crea lazos familiares y ayuda a relacionarse.

Ganar agilidad mental, madurez y capacidad de decisión.

Auto superación, potenciar la capacidad de aprendizaje.

Respetar las normas, ser más pacientes y tolerantes.

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ENTRENAMIENTO DIURNO EN CONTROL DE ESFÍNTERES

 

Por Ana C. Franco Vidal

Psicopedagoga

www.naskendi.com

http://naskendi.blogspot.com

 

El momento de plantearse dejar los pañales suele ser estresante y puede hacerse largo. Al fin y al cabo, supone un entrenamiento para conseguir que un acto involuntario (ya que el niño/a no lo controla) pase a ser voluntario (controlado). Frecuentemente hay recaídas y los pequeños suelen hacerse pis, lo que puede llegar a frustrar o desmotivar a padres e hijo/as, es por eso que vamos a daros unas pautas para intentar hacerlo más fácil.

 

El aprendizaje del control de esfínteres (pis y caca) durante el día depende de cada niño/a y de su nivel de madurez.


El mejor momento

El niño/a necesitará alcanzar un adecuado desarrollo madurativo y neurológico para poder controlar el funcionamiento intestinal y vesical. Alrededor de los dos años de edad, los niño/as completan la maduración de las fibras nerviosas que darán la información necesaria de lo que está aconteciendo en la vejiga y en el intestino. Junto a ellas hay otras que estimularan el cierre o la apertura de forma voluntaria de los esfínteres. Por estos motivos se debe esperar a que alcance esta edad (no en todos los niño/as es la misma) para que pueda aprender a manejar este complejo mecanismo. Como todo aprendizaje tendrá avances y retrocesos y en cada uno de ellos se estará sentando las bases de un adecuado futuro control de esfínteres. No apresures el proceso ni te sientas enfadada ante un escape involuntario, pensando que lo hace a propósito, recuerda que como todo aprendizaje demanda de aciertos y errores.


¿Cómo saber si el niño/a tiene suficiente nivel de madurez? ¿Qué prerrequisitos deben darse antes de que se pueda aprender dicho control?   Vamos a detallarlos:    Para seguir leyendo clic aquí


   ¿  Fumar llevando carritos con peques ?

Hace tiempo me ronda la pregunta ¿Por qué fumar cuando llevamos los carritos de los peques, cigarro en mano, la misma mano con la que empujamos el carrito......?

Bueno, es que con bastante frecuencia lo veo y me atrevo a decir que no me parece prudente....tanto tiempo y sitios para fumar, para qué  hacerlo junto a nuestro peques,? que ya sabemos que aunque no sea nuestra intención, algo les toca de ese cigarro.  Amén de que el  cigarro puede caerse, la ceniza, el humo que apesta, si tenemos que reaccionar rapidamente por alguna situación tenemos el cigarro de por medio....

En fin, intento trasmitirles que pensemos si es posible fumar de otro modo que evite mezclar a nuestro hijos en una actividad que cuando adultos ya tendrán tiempo de hacer o no hacer, pero por ahora dejémosle el aire lo más puro posible (que ya es difícil en esta atmósfera bastante contaminada).

Suerte que ya en sitios cerrados se prohibe fumar, como en bares o restaurantes donde también solemos llevar a nuestros hijos y donde , increíblemente muchas mamá  y papás fumaban sin advertir lo que respiraban sus nenes. Luego no nos extrañemos de por qué tantos chavales fuman y toman desde edades muy tempranas. 

Ayudémosle con un ocio familiar sano y  ameno.

 

Un cordial saludo,

 

Lourdes Sainz

www.guiadeociofamiliar.com 

Marzo 2011

Este mes nuestra editorial sobre un interesante y valioso tema: La Coeducación, un desafío para madres y padres.

De nuestra colaboradora Carina Sampó Franco de naskendi . Os invitamos a leerlo y reflexionar juntos en familia.



¿Qué es la Coeducación?


Es una forma distinta de entender la educación de niñas y niños, con la que se pretende educar en la igualdad de oportunidades, derechos, valores, expectativas, normas, actitudes y comportamientos. La coeducación tiene en cuenta que hombres y mujeres somos diferentes, pero esas diferencias no deben generar la supremacía de un sexo sobre el otro sino permitir la construcción de nuevas formas de relación basadas en el respeto, la libertad de elección y la igualdad de derechos.



¿Por qué es importante coeducar?
Desde pequeños/as nos han contado sólo aquellas historias que narran las vicisitudes de los hombres, héroes, próceres, que conquistaron territorios, que vencieron en batallas, que escribieron importantes obras que trascendieron en el tiempo, que descubrieron, investigaron y contribuyeron a los avances científicos y tecnológicos.



¿Y las mujeres acaso no existían? ¿Dónde estaban? Las mujeres se encontraban en muchos ámbitos de la vida, sosteniendo la familia, educando a los hijos, trabajando en el campo, cultivando la tierra, y también en el campo de batalla, curando a los heridos, llevando agua a los valientes soldados, a los fuertes hombres de quienes nos hablan los libros de textos que hemos estudiado.


La mujer fue mostrada desde comienzos remotos de la historia como la débil, la sumisa, la incapaz de pensar por sí misma o de hacer cosas importantes, la que tenía que ser protegida por el hombre, primero el padre y luego el esposo, permanecer en el hogar para ser considerada una “señora”. Fue definida según los deseos y necesidades del otro sexo; y muchas mujeres lo creyeron, lo aprendieron, lo reforzaron y lo transmitieron a sus hijas e hijos.



En nuestros días, la mujer ha conseguido nuevos espacios y derechos. Sin embargo si se observa críticamente la realidad podemos ver que persisten las desigualdades y la discriminación en función del sexo. En el mercado laboral es mayor el desempleo femenino. Los puestos de trabajo ocupados por mujeres son, en general, menos valorados socialmente y menos retribuidos económicamente. De igual forma, las profesiones de mayor estatus social han sido las ejercidas tradicionalmente por los hombres. Los puestos directivos siguen siendo ocupados en su mayoría por hombres. Otro indicador de la desvalorización de la mujer, y sin duda el más alarmante, es la violencia en sus diversas formas, ejercida por hombres contra mujeres. De ahí la importancia de contrarrestar esta realidad desde la educación, comenzando en el hogar y desde edades muy tempranas del desarrollo.



¿Cómo llega la mujer a ocupar un lugar secundario dentro de la sociedad?
El sometimiento de la mujer al poder del hombre tiene relación con la creencia de que el sexo femenino es débil, necesitado de protección y cuidados. ¿Realmente esto es así? ¿Es una condición biológica o una construcción social que nos condiciona y/o determina para ser de una forma y no de otra?


El concepto de sexo se refiere simplemente a la diferencia biológica y fisiológica, que nos diferencian como personas con sexo masculino o femenino. El concepto de género se refiere al conjunto de expectativas que la sociedad le atribuye a una persona cuando nace, y son diferentes según sea mujer u hombre. Se trasmiten y aprenden mediante el proceso de socialización.


El aprendizaje del género es propiciado desde el nacimiento. La familia establece una relación diferente de acuerdo al sexo del recién nacido/a. Si es niña, en general, se la viste de color rosa, se le regalan muñecas con las que aprende el rol de madre y las tareas cotidianas que se realizan en casa. Esto es fundamental en su desarrollo como persona, pero lo que resulta cuestionable es que se limite el aprendizaje sólo a los roles tradicionalmente femeninos, reduciendo sus posibilidades de crecimiento y desarrollo en otros ámbitos ocupados principalmente por hombres.



En contraposición, al niño se lo viste de celeste, los juguetes que se le regalan son coches, armas, herramientas de construcción. Con estos aprende los roles ejercidos tradicionalmente por hombres en el mundo público. Las personas adultas trasmiten al niño mensajes acerca de lo que debe ser un hombre en esta sociedad; un mensaje frecuente es el que debe ser fuerte y no exteriorizar debilidades o sentimientos. Es frecuente escuchar frases como “los hombres no lloran", "a golpes se hacen los hombres”. Las actitudes violentas son más toleradas cuando provienen de niños que de niñas, e incluso justificadas como una forma “natural” de relación entre los varones. El uso de la fuerza física es aprendido como la forma de demostrar la valentía, e incluso la masculinidad. La habilidad de resolver conflictos a través de la comunicación verbal suele desvalorizarse ante el recurso de la violencia. De esta forma se limita o empobrece su aprendizaje emocional y el desarrollo de habilidades sociales que le permitan, más adelante, desempeñarse adecuadamente en el ámbito personal, familiar y social.



La 1º gran tarea como madres y padres
Educar tanto a niñas como a niños en igualdad de oportunidades y derechos ¿Cómo hacerlo? Algunas ideas:

o Fomentar juegos y juguetes no sexistas. No reducirlos a muñecas y autitos.
o Permitirles que jueguen juntos y a los mismos juegos. Que las niñas trepen, corran, se ensucien, jueguen al fútbol. Que los niños jueguen junto a las niñas a la casita, que representen el rol de papá mientras las niñas hacen de mamá.
o Evitar el rótulo “juegos de niños” o “juego de niñas”, en ambos se aprenden roles sociales que desempeñaran en el futuro.
o Enseñarles desde pequeños/as a participar de las tareas de la casa, que no sea tarea exclusiva de las niñas. Los niños también pueden y deben aprender a poner la mesa o hacer la cama. Algún día serán adultos y necesitarán saber hacerlo.
o Proporcionarles cuentos no sexistas, donde los personajes enseñan roles sociales alternativos y diferentes de los tradicionales. Por ejemplo: un papá que trabaja en casa y cuida de sus hijos/as y una madre que trabaja fuera de casa.
o Dirigirnos a niños y a niñas, desde su nacimiento, con igual tono de voz. Un tono de voz suave, dulce y delicado es válido para ambos.
o Permitirles llorar a ambos si se golpean o están tristes. Evitar “los hombrecitos no lloran” o expresiones semejantes.
o Regalar besos, abrazos y caricias sin diferencias por sexo.



Carina Sampó Franco
socia fundadora de naskendi Madrid

 
        www.naskendi.com

Un viajero sabio nunca desprecia su propio país.
Carlo Goldoni, dramaturgo veneciano 1707-1793
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