Top_anunciate
Correo Electrónico
Ok
¿Cuáles planes de fin de semana?
Urbanos Rurales
Ok
Mariposa Guia de Ocio familiar

Promocionar tu página también

 

 

ENTRENAMIENTO DIURNO EN CONTROL DE ESFÍNTERES

 

 

Por Ana C. Franco Vidal

Psicopedagoga

www.naskendi.com

http://naskendi.blogspot.com

 

El momento de plantearse dejar los pañales suele ser estresante y puede hacerse largo. Al fin y al cabo, supone un entrenamiento para conseguir que un acto involuntario (ya que el niño/a no lo controla) pase a ser voluntario (controlado). Frecuentemente hay recaídas y los pequeños suelen hacerse pis, lo que puede llegar a frustrar o desmotivar a padres e hijo/as, es por eso que vamos a daros unas pautas para intentar hacerlo más fácil.

 

El aprendizaje del control de esfínteres (pis y caca) durante el día depende de cada niño/a y de su nivel de madurez.


El mejor momento

El niño/a necesitará alcanzar un adecuado desarrollo madurativo y neurológico para poder controlar el funcionamiento intestinal y vesical. Alrededor de los dos años de edad, los niño/as completan la maduración de las fibras nerviosas que darán la información necesaria de lo que está aconteciendo en la vejiga y en el intestino. Junto a ellas hay otras que estimularan el cierre o la apertura de forma voluntaria de los esfínteres. Por estos motivos se debe esperar a que alcance esta edad (no en todos los niño/as es la misma) para que pueda aprender a manejar este complejo mecanismo. Como todo aprendizaje tendrá avances y retrocesos y en cada uno de ellos se estará sentando las bases de un adecuado futuro control de esfínteres. No apresures el proceso ni te sientas enfadada ante un escape involuntario, pensando que lo hace a propósito, recuerda que como todo aprendizaje demanda de aciertos y errores.


¿Cómo saber si el niño/a tiene suficiente nivel de madurez? ¿Qué prerrequisitos deben darse antes de que se pueda aprender dicho control?  Vamos a detallarlos:


- El niño/a debe saber algunas palabras relacionadas con el uso del váter, como por ejemplo, pis, caca, orinal, etc. (aunque las diga a su manera), debe diferenciarlas y entender lo que significan.

 

- Debe conocer también palabras como delante, atrás, siéntate, levántate, etc.

- Ha de conocer las partes y funciones del cuerpo relacionadas con el pis y la caca, por donde salen, etc. Aprovechar la hora del baño para que el niño/a las aprenda. El niño/a debe ver a sus padres, especialmente al de su mismo sexo, como utiliza el váter. Los niño/as aprenden por imitación.


- Debe ser capaz de sentarse en la taza y/o en el orinal, y no debe tener miedo al agujero del váter ni al ruido de la cisterna, etc.


- Debe distinguir entre estar mojado y estar seco. Cuando el niño/a se da cuenta de que se ha mojado puede asociarlo con las sensaciones de hacer pis, y de ese modo puede llegar a anticipar las ganas de orinar. Para ayudarle a diferenciar seco/mojado podemos preguntarle a menudo si va mojado, tocándole el pañal y haciendo que lo compruebe por sí mismo.


- Debe diferenciar también entre estar limpio o sucio. Cuando observemos que el niño/a se va a un rincón o hace gestos de estar haciendo caca en el pañal, hay que decirle lo que está ocurriendo. También preguntarle si está limpio o sucio, que el lo compruebe, etc.


- El niño/a debe conocer dónde está el cuarto de baño y cómo llegar a él aunque tengamos      que acompañarlo. Es importante que si va a usar orinal, no dejemos que lo pasee por la casa. Ha de comprender que es un objeto que se usa dentro del cuarto de baño.


- También debe ser capaz de bajarse los pantalones y braguitas, y luego de subírselas.

- Debe dar señales de cierta madurez y control de la vejiga y del intestino. Por ejemplo, el niño/a ya no se hace caca más de una vez al día, o permanece varias horas seco, o se despierta con frecuencia seco de la siesta.


Todos estos aspectos deben estar presentes para iniciar la enseñanza del control de esfínteres durante el día. Si alguno/s no los tuviera adquiridos, es preferible centrarnos en que los aprenda antes de comenzar el entrenamiento.


Dado que se trata de habilidades que todos los niño/as acaban consiguiendo no hay por qué precipitarse, es preferible que este proceso resulte una experiencia agradable para nuestro hijo/a.

 

PAUTAS DE ENTRENAMIENTO

 

Cuando decidamos empezar con el entrenamiento, sacaremos el pañal durante el día.  Es importante explicarle en todo momento lo que vamos a hacer.

 

Podemos empezar poniéndolo en el orinal cada dos horas, los 15 primeros días. Debemos hacer que sea consciente de que está sentado para hacer pis y que él lo repita. Al principio pasará tiempo sentado el orinal sin que haga pis o caca.

 

Cuando haga pis en el orinal lo reforzaremos con algo que le guste: un halago, un juguete, una chuchería, etc.

 

Es importante que establezcamos cuál será el refuerzo y que sea siempre el mismo. Hay que dárselo cada vez que haga pis en el orinal.

 

A medida que el niño va controlando, aumentaremos el tiempo entre puesta y puesta en el orinal: dos horas, dos horas y media, tres horas, etc. Hasta que sea el niño/a quien nos lo pida porque identifique las señales de las ganas de mear.

 

Es importante ir dándole los refuerzos cada vez más espaciados hasta retirarlos o cambiarlos por halagos, aplausos, etc. en vez de cosas materiales.

 

-      ¿Qué ayuda?

 

Es importante que acompañemos al niño/a en esta experiencia siempre en un ambiente relajado y con cariño, sobre todo cuando haya una recaída.

 

Recordar que cada niño/a tiene un ritmo propio y avanza de forma diferente en su desarrollo madurativo. Hemos de estimularlo positivamente y ensañarle, no exigirle.

 

Habrá momentos (ya que no hemos de volver a ponerle el pañal) en que se haga pis. Con cariño y delicadeza le explicaremos lo que pasa, y que ha de pedir para ir al baño cuando sienta ganas de hacer pis.

 

Hemos de ponerle ropa cómoda (preferiblemente con goma en la cintura) para favorecer que sea él mismo quien la baje y la suba.

 

-      ¿Qué entorpece?

 

No podemos castigarlo, gritarle, ridiculizarlo o mostrarnos enfadados porque el niño se haga pis. Es un proceso que lleva su tiempo, hemos de ser pacientes.

 

No hemos de comparar al niño con sus hermanos. Cada persona tiene un ritmo que no debemos acelerar, porque provocaremos frustración.

 

Hemos de encontrar el equilibrio entre ser demasiado exigentes y demasiado permisivos.

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

-      CUENTOS

Edu ya no quiere llevar pañales. BIE, LINNE. Juventud, 2010.

Mariana ya no quiere llevar pañales. BIE, LINNE. Juventud, 2010.

No más pañales. EBOOK. ROCÍO ACOSTA. 2010

Fuera pañales. VV.AA. Cromosoma S.A., 2006.

!Ya no llevo pañales! DENOU, VIOLETA. Tinum Mas, 2004.

 

-      MANUALES Y GUÍAS

¡Adiós pañales! Guía para tener días y noches secos. GUILBETR, JANE. Parramon, 2004.

Adiós a los pañales. Guía práctica par aun hecho cotidiano. MACKONOCHIE, ALISON. Oniro, 2004.

Cómo dejar los pañales: Método Brazelton. BRAZELTON, TERRY Y SPARROW. Medicci, 2004.

"Cuanto más atareados estamos, más agudamente sentimos que vivimos."
Immanuel Kant (1724-1804), filósofo alemán.
-->